miércoles, 5 de agosto de 2026

Alexander Ogando llega en el primer lugar del tercer heat en los 200 metros en los Juegos Centroamericanos 2026.

 

Con este primer triunfo y un tiempo de 20.36 segundos asegura su participación en la final.

Alex ganó medalla de oro en los Juegos Centroamericanos de San Salvador, en 2023 y volverá mañana al Estadio Olímpico Félix Sánchez para defender su título

El velocista dominicano Alexander Ogando inició con buen pie su participación en los Juegos Centroamericanos 2026, al imponerse en el tercer heat de los 200 metros planos con un tiempo de 20.36 segundos, resultado que le aseguró un lugar en la gran final de la competencia.

Con esta destacada actuación, Ogando reafirma su condición de uno de los principales exponentes del atletismo dominicano y mantiene vivas las aspiraciones de conquistar una nueva medalla para el país.

El atleta, quien obtuvo la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador 2023, regresará mañana al Estadio Olímpico Félix Sánchez con el objetivo de defender el título que conquistó hace tres años y volver a subir a lo más alto del podio.

La expectativa es alta entre los seguidores del atletismo, quienes confían en que Alexander Ogando pueda repetir su histórica actuación y continuar dejando en alto el nombre de la República Dominicana en esta importante cita deportiva regional.

FERNANDO CASTILLO

Marileidy Paulino revalida el oro en los 400 metros con récord de los Juegos Centroamericanos



Bajo un fuerte aguacero, Marileidy Paulino volvió a confirmar por qué es la principal figura del atletismo dominicano y una de las mejores corredoras del mundo al conquistar este martes la medalla de oro de los 400 metros planos de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Récord y resultados

La campeona olímpica cruzó la meta en 48.94 segundos para establecer un nuevo récord de la justa regional, superando la marca de 49.95 que ella misma había impuesto en la edición de San Salvador 2023.

Paulino marcó la diferencia sobre el resto de las competidoras en los últimos 150 metros de la carrera, para asegurar sin sobresaltos su segundo título consecutivo en la especialidad dentro del certamen regional.

Con esta victoria, la velocista dominicana continúa ampliando un palmarés que incluye el título olímpico de París 2024, coronas mundiales y de la Liga Diamante, además de consolidarse como la principal referente del atletismo de la región.

El podio fue completado por la cubana Roxana Gómez, quien obtuvo la medalla de plata con un tiempo de 49.99, mientras que el bronce correspondió a la corredora de San Vicente y las Granadinas, Shaquifa Maloney, que se quedó con el bronce con un tiempo de 51.77.ç

Impacto para República Dominicana

La medalla de Paulino representa otro importante aporte para la delegación dominicana en el atletismo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde el país anfitrión continúa sumando preseas en busca de los primeros lugares del medallero general

Fuente: Diario Libre 

El nuevo Código Penal ya está en vigor: ahora comienza la verdadera prueba de la justicia

El pasado 3 de agosto de 2026 entró oficialmente en vigencia el nuevo Código Penal de la República Dominicana, poniendo fin a una legislación que permaneció en vigor durante más de 140 años. Se trata, sin duda, de una de las reformas jurídicas más trascendentales de la historia contemporánea del país. Sin embargo, la entrada en vigor de una nueva ley no significa, por sí sola, el nacimiento de una justicia más eficiente. Las leyes pueden cambiar de un día para otro; las instituciones, las costumbres y la cultura jurídica requieren mucho más tiempo.

Durante años, la sociedad dominicana reclamó un Código Penal capaz de responder a las nuevas modalidades delictivas que el viejo texto de 1884 jamás pudo imaginar. La criminalidad evolucionó con la tecnología, surgieron delitos informáticos, redes internacionales de trata de personas, ataques con sustancias químicas, nuevas formas de extorsión y organizaciones criminales cada vez más sofisticadas. Era evidente que el país necesitaba una legislación moderna que cerrara esos vacíos legales y fortaleciera la persecución penal.

El nuevo Código incorpora decenas de figuras delictivas inexistentes en la legislación anterior y endurece considerablemente las sanciones para numerosos crímenes. También introduce reglas más severas para delitos contra la administración pública, la corrupción, el sicariato, el terrorismo, la desaparición forzada, el feminicidio y otras conductas que durante décadas generaron preocupación social. En ese aspecto, el legislador respondió a una realidad evidente: una sociedad moderna no puede combatir delitos del siglo XXI con normas concebidas en el siglo XIX.

No obstante, el verdadero desafío apenas comienza. Un Código Penal, por moderno que sea, no reducirá la delincuencia si las investigaciones continúan siendo deficientes, si los expedientes llegan incompletos a los tribunales, si las escenas del crimen no son preservadas correctamente o si persisten retrasos procesales que erosionan la confianza ciudadana. Ninguna reforma penal sustituye la necesidad de contar con policías mejor preparados, fiscales altamente capacitados, jueces independientes y laboratorios forenses con tecnología suficiente para producir pruebas científicas confiables. La fortaleza de una condena no depende únicamente de la severidad de la pena, sino de la calidad de las pruebas que la sustentan.

Otro aspecto que merece atención es el riesgo de que algunos sectores interpreten el endurecimiento de las penas como la solución definitiva al problema de la criminalidad. La experiencia internacional demuestra que la sola elevación de las condenas no disminuye automáticamente los índices delictivos. El delincuente rara vez calcula los años de prisión antes de cometer un crimen; generalmente actúa convencido de que no será descubierto. En consecuencia, la certeza de la sanción suele ser mucho más eficaz que la severidad de la pena. Un sistema judicial que investiga con eficiencia y castiga oportunamente produce un mayor efecto disuasorio que uno que anuncia condenas ejemplares pero fracasa en esclarecer los delitos.

El nuevo Código también exigirá un enorme esfuerzo de adaptación por parte de abogados, fiscales, jueces, policías, investigadores y académicos. La correcta interpretación de sus nuevos tipos penales demandará capacitación permanente y una jurisprudencia sólida que garantice seguridad jurídica. Las reformas legislativas generan inevitablemente debates doctrinales, criterios encontrados y decisiones judiciales que irán delimitando el verdadero alcance de la norma. Será responsabilidad de la Suprema Corte de Justicia y del Tribunal Constitucional consolidar interpretaciones coherentes que fortalezcan el Estado de derecho y eviten contradicciones que afecten la igualdad ante la ley.

La ciudadanía, por su parte, también tiene responsabilidades. Ningún Código Penal sustituye los valores que deben cultivarse desde la familia, la escuela y la comunidad. La educación, la formación ética y el respeto por la ley continúan siendo los pilares más efectivos para prevenir el delito. Como advertía Aristóteles, "la finalidad del Estado no consiste únicamente en castigar, sino en formar buenos ciudadanos". Una sociedad que solo invierte en cárceles, pero descuida la educación, termina administrando las consecuencias de sus propios errores

viernes, 31 de julio de 2026

Unos 53,000 migrantes han regresado a Marruecos desde Ceuta


 Las Fuerzas de Seguridad estiman que unas 53,000 personas han regresado voluntariamente a Marruecos desde Ceuta después de las llegadas masivas de los últimos días, en especial el jueves, según ha informado a EFE fuentes policiales.

El Gobierno estimó en un principio en 50,000 el número de personas llegadas de forma irregular a la ciudad autónoma, una cifra que el Ejecutivo ceutí elevaba a 60,000.

De acuerdo con los datos facilitados a EFE por las fuentes citadas, la cifra de retornados superaba los 53,000 a las 20:00 horas de este viernes.

Fuentes consultadas por EFE explican que el conteo de las personas que regresan a Marruecos es más fácil que el de las que entraron por diversos medios en los últimos días.

A lo largo de todo el viernes miles de personas han enfilado la carretera de acceso a la frontera para regresar a Marruecos por varios motivos, entre ellos el anunciado acuerdo entre España y Marruecos para su repatriación, así como la ausencia de comercios, superficies comerciales o bares abiertos en Ceuta para poder atender sus necesidades más básicas.

Situación actual

Durante la tarde, agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local, así como grupos de militares, están interviniendo en distintas zonas de Ceuta para informar a los migrantes que todavía quedan en la ciudad de que deben regresar a Marruecos.

Fuente: Diario Libre

viernes, 17 de julio de 2026

Guatemala registra 42 réplicas y 58 emergencias tras terremoto de magnitud 7,4

 

Las autoridades de protección civil de Guatemala informaron este viernes de al menos 58 emergencias y 42 réplicas tras el fuerte terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en México, muy cerca de la frontera con Guatemala, que sacudió la mañana de este viernes las costas del océano Pacífico.

En conferencia de prensa, el director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), Edwin Rojas, explicó que el movimiento telúrico fue provocado por un proceso de subducción (una placa tectónica se hunde por debajo de otra) entre las placas de Cocos y del Caribe.

Asimismo, informó que el fenómeno generó una alerta de tsunami preventiva con variaciones en el oleaje de hasta 34 centímetros en el litoral de San Marcos (Pacífico) y la costa sur.

La secretaria de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) Claudinne Ogaldes confirmó la activación del Plan Nacional de Respuesta y mantiene la alerta institucional anaranjada ante las incidencias reportadas.

Aunque no se reportaron víctimas mortales, Guatemala registró una persona hospitalizada, 11 evacuados, tres carreteras con derrumbes, daños estructurales en 14 escuelas y 12 edificios públicos por agrietamientos.

Por su parte, el instituto sismológico explicó que antes del evento principal de las 8:48 hora local (14:48 GMT) se captó un temblor previo a las 7:20 horas de magnitud 5, también sentido en Guatemala.

"El sistema está en alerta 24 horas del día atendiendo cualquier reporte. Yo le solicito a la población que en primer lugar mantenga la calma y evite propagar rumores que generen pánico", subrayó Ogaldes.

FUENTE: LISTIN DIARIO

martes, 14 de julio de 2026

La indecisión supera a todos los candidatos en la más reciente encuesta de ACD Media

 


La más reciente encuesta del Grupo ACD Media vuelve a mover el tablero político de cara a las elecciones presidenciales de 2028. El estudio refleja un liderazgo claro del ministro de Turismo, David Collado, pero también deja al descubierto un dato que podría terminar definiendo el futuro electoral del país: uno de cada cuatro dominicanos aún no sabe por quién votaría.

De acuerdo con el gráfico publicado por ACD Media, ante la pregunta "Si las elecciones fueran hoy, ¿por quién votaría?", el mayor porcentaje corresponde a quienes respondieron "No sabe/No respondió", con 25.3 %, superando incluso al aspirante mejor posicionado.

En el escenario de candidatos, David Collado encabeza las preferencias con 20.6 %, consolidándose como el político con mayor intención de voto individual y reafirmando el posicionamiento que ha mantenido en distintas mediciones nacionales durante los últimos meses.

La Fuerza del Pueblo coloca a dos de sus principales figuras entre los primeros lugares. Leonel Fernández aparece con 14.5 %, mientras que Omar Fernández registra 12.1 %. La diferencia de apenas 2.4 puntos porcentuales evidencia que el liderazgo opositor continúa dividido entre la experiencia del expresidente y el crecimiento político de su hijo, senador del Distrito Nacional.

Por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Gonzalo Castillo alcanza 6.5 %, apenas dos décimas por encima del comunicador Santiago Matías "Alofoke", quien obtiene 6.3 % sin pertenecer formalmente a una estructura partidaria tradicional. La cercanía entre ambos porcentajes resulta uno de los datos más llamativos del estudio y refleja cómo figuras provenientes de los medios digitales continúan irrumpiendo en el debate político.

Otro dato significativo es que 5.8 % de los consultados afirmó que no votaría por ninguno de los candidatos presentados, mientras que Carolina Mejía registra 3.5 %. El resto de las figuras evaluadas queda por debajo del tres por ciento: Guido Gómez Mazara (1.0 %), Wellington Arnaud (0.6 %), Raquel Peña (0.5 %) y Ramfis Trujillo (0.5 %).

Un electorado todavía abierto

Más allá de quién aparece en primer lugar, la encuesta deja una lectura política importante: la elección aún está lejos de definirse.

Si se suman quienes no saben por quién votar (25.3 %) con quienes no votarían por ninguno (5.8 %), el resultado es que 31.1 % del electorado todavía no tiene una preferencia electoral clara. Esto significa que prácticamente tres de cada diez votantes representan un segmento que cualquiera de las fuerzas políticas podría conquistar durante los próximos dos años.

Esa realidad convierte la campaña de 2028 en una competencia todavía abierta, donde la percepción sobre la economía, la seguridad ciudadana, el desempeño del Gobierno y la selección definitiva de los candidatos podrían modificar significativamente las preferencias actuales.

Las principales conclusiones

  • David Collado mantiene el liderazgo individual con 20.6 % de intención de voto.
  • El mayor "candidato" sigue siendo la indecisión, con 25.3 % de ciudadanos que aún no definen su voto.
  • Leonel Fernández y Omar Fernández continúan siendo las principales figuras de oposición, aunque comparten el respaldo del mismo espacio político.
  • Gonzalo Castillo y Santiago Matías aparecen prácticamente empatados, separados por solo 0.2 puntos porcentuales.
  • Más del 30 % del electorado permanece sin una decisión firme, un factor que mantiene abierta la competencia presidencial.

En definitiva, la encuesta de ACD Media confirma que David Collado parte como favorito en este momento, pero también demuestra que el escenario electoral dominicano aún está lejos de consolidarse. La elevada cantidad de votantes indecisos y la fragmentación de la oposición indican que, a casi dos años de los comicios, todavía existe un amplio margen para que el panorama político cambie.

FERNANDO CASTILLO

domingo, 12 de julio de 2026

Nuevo Código Penal dominicano: ¿una herramienta contra el delito o una amenaza para la libertad de expresión?

 


A pocos días de la entrada en vigencia del nuevo Código Penal de la República Dominicana, crece la preocupación entre distintos sectores de la sociedad por varios artículos que podrían afectar derechos fundamentales, especialmente la libertad de expresión, la crítica ciudadana y el ejercicio del periodismo.

La Ley 74-25, promulgada por el Poder Ejecutivo en agosto de 2025, fue presentada como una actualización necesaria del sistema penal dominicano para enfrentar nuevas formas de criminalidad. Sin embargo, desde su aprobación ha generado un fuerte debate por la inclusión de términos considerados ambiguos y sanciones que, según sus críticos, podrían convertirse en mecanismos de presión contra quienes denuncien, cuestionen o fiscalicen el poder público.

La pregunta que muchos dominicanos se hacen es: ¿estamos ante un Código Penal diseñado para proteger a la sociedad o ante una legislación que podría limitar la voz de quienes tienen el deber de señalar errores, abusos o actos de corrupción?

La preocupación aumentó luego de que organizaciones sociales, periodistas, comunicadores y ciudadanos salieran a las calles para rechazar lo que calificaron como una posible “Ley Mordaza”. Las protestas y cacerolazos registrados en sectores del Gran Santo Domingo reflejan un temor que no debe ser ignorado: que una ley creada para combatir delitos termine afectando derechos conquistados durante décadas.

Ante esta presión, el Poder Ejecutivo sometió al Senado una propuesta de modificación de varios artículos, entre ellos los números 207, 208, 211 y 310, considerados algunos de los más polémicos.

¿Debe una opinión terminar en prisión?

Uno de los mayores debates gira alrededor del delito de difamación establecido en el artículo 208.

La propuesta original contemplaba penas de dos a cinco años de prisión para quienes fueran encontrados culpables de difamar. Aunque el Gobierno plantea reducir la sanción a uno o dos años de cárcel, la pregunta sigue siendo válida: ¿es la prisión la respuesta adecuada para resolver conflictos relacionados con palabras, opiniones o informaciones publicadas?

En una sociedad democrática, la crítica hacia funcionarios públicos, instituciones y figuras de poder debe tener un espacio amplio, porque precisamente esa crítica permite corregir errores y evitar abusos.

Esto no significa que una persona tenga derecho a destruir la reputación de otra con mentiras. La difamación debe tener consecuencias cuando exista una intención clara de dañar con falsedades. Pero convertir el debate público en un terreno donde periodistas, ciudadanos o activistas puedan enfrentar la cárcel puede generar un efecto peligroso: que muchos prefieran guardar silencio por miedo a una denuncia penal.

La Sociedad Dominicana de Diarios ha planteado que estos conflictos deberían resolverse mediante sanciones económicas y mecanismos civiles, no mediante penas de prisión.

La democracia necesita ciudadanos responsables, pero también necesita ciudadanos libres para preguntar, investigar y cuestionar.

El peligro de los términos ambiguos

Uno de los principales cuestionamientos al nuevo Código Penal está relacionado con la utilización de conceptos que podrían tener diferentes interpretaciones.

Cuando una ley penal utiliza expresiones poco claras, existe el riesgo de que su aplicación dependa demasiado del criterio de quienes tienen la responsabilidad de interpretarla.

Y aquí surge otra pregunta: ¿quién garantiza que una norma ambigua no será utilizada mañana contra una persona incómoda para el poder político, económico o institucional?

La historia demuestra que las leyes pueden ser utilizadas de manera distinta a la intención con la que fueron creadas. Por eso, las normas que pueden limitar derechos fundamentales deben tener la mayor precisión posible.

El artículo 310 y el miedo a castigar la protesta

Otro punto de controversia fue el artículo 310 sobre el ultraje.

La versión inicial establecía sanciones contra quienes realizaran gestos, amenazas o enviaran escritos considerados ofensivos contra funcionarios públicos. Para muchos sectores, esta disposición podía convertirse en una herramienta para perseguir expresiones de inconformidad ciudadana.

Aunque la modificación propuesta limita el delito al ámbito judicial, aplicándolo a jueces, miembros del Ministerio Público, alguaciles y otros actores del sistema de justicia, todavía queda el debate sobre los límites entre proteger la autoridad de las instituciones y evitar que se castigue la crítica.

Porque una democracia fuerte no es aquella donde nadie critica a sus autoridades; es aquella donde las autoridades aceptan ser criticadas sin utilizar el poder del Estado para silenciar a quienes cuestionan.

¿Quién protege al ciudadano que denuncia corrupción?

Un aspecto positivo de las modificaciones propuestas está en el artículo 211, que establece que las opiniones y críticas relacionadas con corrupción, políticas públicas o asuntos de interés general no serán consideradas difamación ni injuria cuando estén sustentadas en pruebas o una verificación razonable.

Esta disposición reconoce una realidad fundamental: los funcionarios públicos están sometidos a un mayor nivel de escrutinio porque manejan recursos, decisiones y responsabilidades que afectan a toda la sociedad.

Sin embargo, también debe analizarse con cuidado el término “verificación razonable”. La justicia deberá establecer criterios claros para evitar que esta expresión termine siendo interpretada de manera restrictiva.

Una ley necesaria, pero con vigilancia ciudadana

República Dominicana necesita un Código Penal moderno, capaz de responder al crimen organizado, la violencia, la corrupción y los nuevos desafíos sociales. Nadie puede negar esa necesidad.

Pero una legislación penal no puede construirse sacrificando libertades esenciales. Una sociedad segura no es solamente aquella donde existen castigos más fuertes; también es aquella donde sus ciudadanos pueden expresarse, denunciar y participar en los asuntos públicos sin temor.

El gran desafío del Estado dominicano será demostrar que este Código Penal no será utilizado para callar voces críticas, sino para garantizar justicia.

Porque una pregunta seguirá presente en el debate nacional:

¿De qué sirve una sociedad con más sanciones si sus ciudadanos tienen miedo de hablar?

La democracia no se fortalece cuando se castiga la crítica; se fortalece cuando se garantiza que la verdad, la denuncia y la opinión puedan existir sin miedo.

FERNANDO CASTILLO