El presidente de la República Dominicana,Luis Abinader, dispuso este lunes el cambio en la dirección de laPolicía Nacional, al sustituir almayor generalRamón AntonioGuzmán Peraltay designar en su lugar almayor general Andrés Modesto Cruz Cruzcomo nuevodirector generalde la institución.
La decisión fue oficializada mediante el Decreto núm. 111-26, que también coloca a Guzmán Peralta en honrosa situación de retiro tras el cese de sus funciones y lo designa como asesor del presidente en materia policial.
Se había pasado de tiempo en la PN
Guzmán Peralta se había pasado con tres meses del tiempo establecido en la ley para permanecer en el cargo, pues cumplió dos años dirigiendo la entidad desde el ocho de noviembre de 2023.
De acuerdo al artículo 23 de la Ley Orgánica de la Policía Nacional (No. 590-16) el tiempo máximo es de dos años. Fue nombrado en el cargo mediante el decreto 557-23. En la ocasión sustituyó a Eduardo Alberto Then.
Ascendido a mayor general
Con el nombramiento de Cruz Cruz como nuevo director de la uniformada, el mandatario lo ascendió al rango de mayor general.
Cruz Cruz se desempeñaba hasta el momento como inspector general de la Policía Nacional y ha ocupado diversas posiciones estratégicas dentro de la institución, incluyendo las direcciones de Asuntos Internos y Control Interno, así como funciones regionales y de enlace con el Ministerio de Defensa.
El cambio se produce en el marco de las atribuciones constitucionales del presidente para nombrar al director general de la Policía Nacional entre los oficiales generales activos, conforme a la Ley Orgánica de la institución.
En la Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo reposa el decreto 520-24en el que el presidente, Luis Abinader, otorga la condecoración de la Orden del Mérito deDuarte, Sánchez y Mellaen el Grado de Caballero aMelitón Cordero, quien hasta el jueves era supervisor de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en República Dominicana.
El reconocimiento se ejecutaba por “convertirse en el primer dominicano en ser supervisor de la DEA en la República Dominicana”.
Aunque no existen reportes oficiales del acto en que se realizó la entrega, el decreto se emitió el 11 de septiembre de 2024.
Decreto de condecoración a Meliton Cordero
“Se concede la condecoración de la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella en el Grado de Caballero, al señor Melitón Cordero, supervisor de la DEA en la República Dominicana”, dice el artículo primero.
Dentro de los considerandos, el Poder Ejecutivo especificaba que este hombre tenía un compromiso “excepcional e inquebrantable en la lucha contra el narcotráfico, que le atribuyen múltiples reconocimientos”.
“Los altos merecimientos del señor Melitón Cordero, en reconocimiento a sus aportes realizados en el combate contra el narcotráfico y sus delitos conexos, fortaleciendo la cooperación e integración de las agencias dominicanas que luchan contra el narcotráfico en el país”, establecía el segundo considerando.
Cordero fue arrestado el viernes en Washington D. C. acusado de conspirar para cometer soborno y fraude de visas.
De acuerdo al documento al que tuvo acceso Listín Diario, este hombre de 47 años agilizó al menos 119 solicitudes de visa, “una de las cuales presuntamente fue fraudulenta”.
De acuerdo al relato, Melitón Cordero se reunió con un ciudadano extranjero y le proporcionó un pasaporte y una visa que le permitían viajar a Estados Unidos a cambio de dinero.
También las autoridades de Estados Unidos señalan que a menudo asesoraba a las personas en la preparación de su entrevista de visa con funcionarios consulares estadounidenses.
Este caso es investigado por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Newark y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Santo Domingo, el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado de EE. UU., la Oficina del Inspector General del Departamento de Justicia y la Administración de Control de Drogas (DEA).
La fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Ferris Pirro, está a cargo del caso.
El jueves la embajadora de los Estados Unidos en República Dominicana, Leah Campos, informó que se cerraba la oficina de la DEA en Santo Domingo, porque la “corrupción no tiene espacio en el Gobierno de los Estados Unidos ni en ningún otro”.
“Es una violación repugnante y deshonrada de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio. No toleraré ni siquiera la percepción de corrupción en ningún lugar de la Embajada que dirijo. Por ello, hoy anuncio el cierre de la oficina de la DEA en Santo Domingo hasta nuevo aviso”, escribió en su cuenta de X.
Más adelante, The Associated Press comunicó que un supervisor de la oficina de la DEA en República Dominicana fue arrestado como parte de una investigación sobre el abuso de un programa de visas estadounidenses para informantes confidenciales.
La muerte de Anelsy Ceballos de Jesús, una niña de apenas 13 años, no es solo una tragedia familiar ocurrida en San Francisco de Macorís. Es una herida social que obliga a mirar de frente una verdad incómoda: en República Dominicana existen leyes para proteger la niñez, pero demasiadas veces la infancia queda sola frente a la negligencia de los adultos.
Esta historia no comenzó con los disparos. Comenzó mucho antes, cuando una menor terminó viviendo una realidad que ninguna niña debería experimentar. La convivencia temprana con un adulto, los conflictos, los alegatos de violencia y el conocimiento comunitario de la situación revelan una cadena de omisiones que fue creciendo en silencio hasta convertirse en tragedia.
Las normas del país son claras. La Ley No. 1-21 prohíbe de manera absoluta el matrimonio infantil. A esto se suma la llamada Ley del Menor136-03, que crea el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes. Esta legislación establece que la familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación conjunta de garantizar el desarrollo integral de los menores, su seguridad y su dignidad. No se trata de recomendaciones: son mandatos legales.
Sin embargo, una ley escrita no protege por sí sola. La protección real exige vigilancia social, responsabilidad familiar y acción institucional. Cuando una niña de 11 o 12 años comienza a vivir como adulta y nadie interviene, la ley fue ignorada antes de que el crimen ocurriera. Y cuando la sociedad normaliza esas situaciones bajo el argumento de la costumbre, se convierte en cómplice involuntaria del riesgo.
Desde Actualizada de Jínova, como página informativa comprometida con la conciencia social, fijamos una postura firme ante este caso: la niñez no puede seguir siendo la zona más frágil de nuestras comunidades. Informar no es solo relatar hechos; es asumir una responsabilidad ética. Y esta tragedia exige algo más que titulares: exige reflexión y cambio.
El llamado a las familias es urgente. Proteger a un menor no es exageración ni control excesivo; es un deber moral y legal. La infancia no se adelanta, no se negocia y no se entrega a dinámicas adultas por permisividad o costumbre. Cada niño desprotegido es una alarma encendida que no debe ignorarse.
A las autoridades les corresponde algo igual de claro: la protección infantil debe ser preventiva, no reactiva. La Ley del Menor no puede vivir únicamente en los tribunales; debe sentirse en los barrios, en las escuelas, en los hogares vulnerables. Se necesitan redes de intervención temprana, educación comunitaria y mecanismos eficaces de denuncia que funcionen sin miedo.
La muerte de Anelsy no puede convertirse en un dato más. Debe convertirse en un punto de quiebre. Porque cuando una niña queda atrapada entre violencia, abandono y silencio, el fracaso no es individual. Es colectivo.
Y aquí está lo más doloroso: Anelsy tenía 13 años. Trece. Una edad para soñar, estudiar, reír, descubrir el mundo, no para quedar atrapada en conflictos de adultos ni para morir en medio de ellos. Su ausencia no es solo un número en una estadística; es una silla vacía en una casa, un uniforme escolar que no volverá a usarse, una vida que apenas empezaba.
Que su nombre no se pierda en el ruido de las noticias. Que su historia nos incomode lo suficiente como para cambiar. Porque la verdadera justicia no será solo una sentencia judicial: será construir un país donde ninguna niña tenga que crecer demasiado rápido… y donde ninguna infancia vuelva a terminar así.
Y lo que más mortifica, lo que más duele y estremece, es que Anelsy fue víctima de su propia hermana. Así terminan muchos de estos casos cuando la familia deja de cumplir su función esencial de protección y cuidado. Cuando el hogar falla, la tragedia encuentra el camino. Y cuando la familia no funciona, las consecuencias suelen ser irreparables.
LosLeones del Escogidoderrotaronuna carrera por cero a los Toros del Este para ganar sucorona número 18y así retienen la corona que ganaron el pasado campeonato.
Es un torneo con un doble sabor escarlata: además de ganar la final inédita, también lo hacen en un año que el torneo está dedicado a la legendaria figura de Grandes Ligas y del Escogido, Juan Marichal.
El triunfo destapó el entusiasmo de los miles de fanáticos escarlatas que asistieron al Estadio Quisqueya Juan Marichal.
Dos personas perdieron la vida y otra resultó herida a consecuencias de un derrumbe ocurrido mientras laboraban en una mina de materiales del sector de María La O, en la comunidad de Cangrejos, Sosúa.
Las víctimas fueron identificadas como Nicolás Domínguez, expresidente del Sindicato de Camioneros de Sosúa, y su hijo Yariel Domínguez. Aún no se ha ofrecido la identidad de la persona que resultó herida.
El hecho ha causado consternación en el municipio de Sosúa donde ambos eran conocidos y apreciados, como personas de trabajo.
Hasta el momento no se tienen más detalles del hecho.
Al menos diez personas han muerto, unas 25 se encuentran heridas graves y un número no precisado pueden seguir atrapadas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en el término municipal deAdamuz (Córdoba), según informaron a EFE fuentes cercanas a la investigación.
El accidente se produjo cuando un tren de la empresa Iryo con dirección a Madrid descarriló apenas una hora después de salir de Málaga (sur) e invadió la vía contigua, por la que circulaba otro convoy de la estatal Renfe Alvia que realizaba el trayecto Madrid-Huelva, y que también descarriló.
De estos siete fallecidos, tres viajaban en un tren Alvia y dos en el Iryo, que en total llevaba 317 personas y que descarriló e invadió la vía contigua, mientras que por ahora se desconoce en que convoy viajaban los últimos dos muertos confirmados.
El ministro español de Transportes, Óscar Puente, explicó que los últimos vagones del tren Iryo que descarrilaron en Adamuz invadieron la vía contraria por la que en ese momento circulaba un alta velocidad de Renfe y, tras un impacto "terrible", dos vagones de este último tren salieron despedidos, provocando una cifra de víctimas que "no se puede confirmar" aún.
Puente se encuentra siguiendo toda la información del accidente ferroviario en el Centro de Gestión de Red H24 de la estatal ferroviaria Adif, en Madrid, y desde allí explicó en su cuenta de X que la última información que llega desde Córdoba es "muy grave".
El impacto "ha sido terrible", y provocó que "las dos primeras unidades del tren de Renfe salieran despedidas como consecuencia del mismo". "La cifra de víctimas no se puede confirmar en este momento. Lo fundamental ahora es auxiliar a las víctimas", subrayó el ministro.
El periodista de Radio Nacional de España (RNE) Salvador Jiménez, que viajaba en el primer vagón del tren de Iryo en el momento del accidente, que una hora después de salir de Málaga se sintió como "un terremoto" en todos los coches y que "inmediatamente" por megafonía la tripulación preguntó si había personal sanitario para ayudar a los heridos de los dos últimos vagones, uno de ellos volcado de lado sobre las vías y con los cristales rotos.
Los viajeros fueron saliendo hacia el apeadero de Adamuz, mientras la tripulación cogía martillos para romper las ventanas y ayudar a la gente a salir de los vagones descarrilados.
Netflix vuelve a apostar por las series latinoamericanas basadas en hechos reales y esta vez lo hace con María la Caprichosa, una producción colombiana que ya genera conversación por su fuerte carga social y por poner en primer plano la lucha de las trabajadoras domésticas en Colombia, visibilizando problemáticas históricas como el clasismo, el racismo y la desigualdad de género que aún persisten en la región.
La serie está inspirada en la historia real de Pérxides María Roa Borja, una mujer afrocolombiana nacida en Apartadó que migró a Medellín en los años 80 con el sueño de convertirse en maestra, aspiración que se vio truncada por un embarazo adolescente que la obligó a incorporarse al trabajo doméstico, uno de los sectores más precarizados del país.
A lo largo del relato se muestra cómo María enfrenta discriminación laboral, abusos, racismo estructural y la ausencia total de derechos laborales, reflejando una realidad compartida por miles de mujeres en América Latina que han sido históricamente invisibilizadas y excluidas de las garantías básicas.
Lejos de rendirse ante la adversidad, la protagonista transforma su experiencia de dolor en una fuerza de cambio y se convierte en una líder social fundamental en la lucha por la dignificación y legalización de los derechos de las trabajadoras domésticas, marcando un antes y un después en su comunidad.
El reparto es uno de los puntos fuertes de la producción, con Karent Hinestroza interpretando a María adulta, Paola González dando vida a la versión joven del personaje y Marggy Selene Valdiris encarnando a María niña, logrando una narrativa coherente y emocional en cada etapa de su vida.
El elenco se complementa con actores de reconocida trayectoria como Sebastián Eslava, Carolina Cuervo, Jhon Álex Toro, Indhira Serrano y Carlos Carvajal, quienes representan las distintas realidades sociales que influyen y condicionan el destino de la protagonista.
María la Caprichosa destaca por su valentía al contar una historia incómoda, pero profundamente humana, que invita a reflexionar sobre la justicia social, la memoria histórica y el rol de las mujeres afrodescendientes en el mundo laboral. Su narrativa emotiva logra conectar con el espectador y generar conciencia más allá de la pantalla.
Más que una serie para entretener, se trata de una producción que deja huella y abre conversaciones necesarias. Ver María la Caprichosa es acercarse a una realidad que merece ser conocida y reconocida, una razón poderosa para darle play y permitir que esta historia transforme la mirada de quienes la vean.