En los últimos días, quienes vivimos en nuestra zona del distrito municipal de Jinova hemos tenido que soportar interrupciones del servicio eléctrico durante varias horas, incluso en horario nocturno. Esta situación provoca molestia y nos lleva a cuestionar la calidad del servicio que recibimos de Edesur.
A juzgar por la duración de los apagones que estamos experimentando, parece que hemos pasado de esperar electricidad durante las 24 horas a contar con apenas unas 18 horas al día. Aunque se trata de una estimación de nuestra experiencia cotidiana, expresa una preocupación real: el suministro está lejos de ofrecer la estabilidad que necesitamos.
Lo que más indigna es pagar por un servicio que sentimos cada vez más caro y, al mismo tiempo, tener que acomodar nuestras actividades a sus interrupciones. Edesur debe mostrar para resolver los apagones la misma diligencia que demuestra para cobrar sus facturas. La responsabilidad debe existir de ambos lados: el usuario cumple con el pago y la empresa debe cumplir con la calidad del suministro.
Considero inaceptable que terminemos acostumbrándonos a pasar horas sin electricidad como si fuera algo sin importancia. Detrás de cada interrupción hay actividades que pueden verse afectadas: un estudiante haciendo sus tareas, una familia conservando sus alimentos o un pequeño negocio que necesita trabajar. Cuando el corte ocurre de noche, también se comprometen la comodidad, el descanso y la seguridad.
Mi crítica a Edesur es directa: su gestión debe evaluarse también por la continuidad del servicio y la atención que brinda a las comunidades. Emitir una factura es apenas una parte de su responsabilidad. Mantener las redes, atender las averías y explicar los problemas son obligaciones que merecen la misma atención.
Desde Jinova necesitamos explicaciones claras sobre las causas de estas interrupciones y medidas concretas para corregirlas. Si existen dificultades técnicas, corresponde informarlas y establecer plazos razonables de solución. La incertidumbre solo aumenta el malestar.
La electricidad es esencial para nuestra vida cotidiana. Por eso, exigir un suministro estable es un reclamo legítimo de quienes esperamos recibir un servicio digno por lo que pagamos.
Edesur debe responder con soluciones. En Jinova, queremos que su eficiencia se refleje tanto en el cobro de la factura como en la continuidad de la energía.
Fernando Castillo Ureña

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